Thursday, November 6, 2008

Apuntes de Cuaderno: Work in the Barrios

Después de visistar a Las Gradas
Reflección personal:

Escribí lo siguiente después de regresar de nuestro proyecto, llena de tristeza, de preocupación y un toque de enojo. “Marginación” es una vía de doble sentido. Reconocemos que la gente de Las Gradas y de Barrio Cuba en general tienen responsibilidad por consumir droga, abusar de sus hijos y de prostituirse, acciónes que sumergen una familia más profundamente en la pobreza. Sin embargo, cada acción es provocada por algo y honestamente, aunque sé que hay gente simplemente “malo”, no puedo creer que las mil y resto de personas que viven en Las Gradas son malos. Veo un ciclo vicioso de rechazo social y reacción por parte de los mismos rechazados. Padre Sérgio nos explicó que la gente que vive en lugares marginados están plenamente concientes de quiénes son y cómo la gente de afuera los ve. “Ellos mismos sienten rechazados...saben que son considerados como la basura de la sociedad, entonces así se sienten. Puede ser que se parecen duros y reservados, pero una sonrisa, una palabra de bendición o de amor verdadero los derrite. Son hermanos, son creyentes, son sensibles. Viven en un infierno, sufren todos los días de hambre, de miedo, de violencia, de violaciones.” Lo que quieren es dignidad y la sociedad no se los da. Si nos señalan a nosotros por ir a Barrio Cuba, o tener conocidos que son prostitutas y drogadictos, ¿cúanto más discriminan las personas que viven ahí? La gente, aun los niños, son considerados peligrosos. “Ahhh... ¡qué miedo! ¡¿Vive en Barrio Cuba?! Las familias de Las Gradas son los “intocables” de nuestra ciudad que venden lo que pueden en las calles para consiguir un pan diario.

Puede ser que son peligrosos, pero los he visto llorar en su dolor. Les cuento de los peligrosos:

He visto a los niños peligrosos abrazar al Padre Sérgio y sonreirle con amor y confianza.

He entregado un café a un peligroso drogadicto quien me dijo, “El Señor te bendiga de verdad. Gracias, muchas gracias. No tenía nada que comer hoy. Qué Dios los guarde y que les siga bendiciendo.” Y lo dijo con sinceridad.

Un peligroso anciano sin dientes, un ojo ciego y una camisa rota tembló con anciedad cuando nos contó que el banco no le iba a dar su pensión hasta noviembre. No sabía que hacer. Su anciedad se aumentó cuando se le escapó su perrita, su única compañera. Nos abrazó y nos bendició cuando se despidió de nosotros.

Otra familia peligrosa vive debajo las gradas en un departamento oscuro de dos cuartos que alquilan con agua y luz por 70 mil colones por mes. La señora vive con tres de sus ocho hijos. Ha vivido en Barrio Cuba 17 años, en tres departamentos diferentes. Trabaja en limpieza de empresas o locales, cuando hay trabajo...pero no es fijo y no ha tenido trabajo en tres meses. Su hijo Adán y su hija Victoria asisten los programas de la Asociación Obras del Espíritu Santo y comen en el comedor. Victoria cumple 15 años este mes. No habrá fiesta. Es macha y timida y uno sabe a verla que es más que probable que ha sido violada. Adán tiene 10 años y hoy tuvo miedo porque el lunes, el dentista de AEOS le va a sacar las muelas.

Tocamos la puerta de una jovencita macha de no más de 24 años con dos hijos pequeños de cuatro y dos años. La muchacha nos abrió la puerta en su pijama para conversar con nosotros y recibir café y gallo pinto para la familia. Su casa de madera y lata tiene piso de barro y cocina sobre leña. “He vivido aquí por 22 años,” nos dijo. Era amable, dispuesta a conversar con nosotros y llena de sonrisas. “Mi mamá tiene tiempo de querer hablar con el Padre Sérgio,” nos dijo. El Padre vino de repente y se quedó hablando con ellas.

Peligroso...

Solo veo falta de amor.

Me falta contar de la mujer ciega con su nieta que lloró cuando la abrazé.
Me falta contar de la familia con los ocho hijos que duermen en un solo cuarto (el bebé tiene un tumor en la cabeza y la caja le dio cita para el 2010.)
Me falta contar de Elena y su mamá paralítica que están esperando una casa digna.

1 comment:

Unknown said...

Hola Allison, realmente me llena de ilusión como la "casualidad" ha hecho cosas, casualidad porque no ha habido ninguna obligación impuesta, donde los deseos de un grupo de estudiantes por aprender, los de alguien por enseñar, los de otros por ayudar, los de muchos por sentirse queridos. Todo esto ha hecho que se unan tantas cosas y se forme esta experiencia de vida, claro porque la vida de este grupo de muchachos(as) de la U, incluyendote, quedarán marcadas de por vida. Como aprendemos dìa a día y nos extrañamos de como tan cerca podemos encontrar otro mundo desconocido por muchos, aterrador para otros. Esos son los intocables de mi barrio.